En términos sencillos, el ejercicio terapéutico consiste en movimientos prescritos para corregir deficiencias, restaurar la función muscular y esquelética y/o mantener un estado de bienestar.

El ejercicio terapéutico es una de las competencias básicas en las que se basa la profesión de fisioterapia. Al considerar las definiciones de ejercicio terapéutico, actividad física y ejercicio, es posible ver que, aunque el ejercicio terapéutico contiene los componentes tanto de la actividad física como del ejercicio. Conoce también las terapias más comunes de la fisioterapia.

El ejercicio terapéutico puede incluir

  • Acondicionamiento y reacondicionamiento aeróbico y de resistencia;
  • Entrenamiento de agilidad;
  • Entrenamiento de la mecánica corporal;
  • Entrenamiento de actividades de desarrollo;
  • Educación o reeducación neuromuscular;
  • Entrenamiento perceptivo;
  • Ejercicios de amplitud de movimiento y estiramiento de tejidos blandos
  • Ejercicios de relajación;
  • Ejercicios de fuerza, potencia y resistencia.

Ejercicio terapéutico

Los ejercicios que se incluyen con más frecuencia se dividen en 4 grupos:

  • Ejercicios de fortalecimiento, que suelen realizarse con una gran resistencia y pocas repeticiones.
  • Ejercicios de resistencia que implican a grandes grupos musculares durante un periodo de tiempo más largo, en la zona del 50 al 60% del VO2Max para conseguir una mayor resistencia cardiovascular[1].
  • Ejercicios de flexibilidad que se consiguen mediante estiramientos y movimientos.
  • Ejercicios de equilibrio y coordinación que se centran en mantener el centro de gravedad del individuo.

Todos ellos se pueden combinar en programas de ejercicios que funcionan para muchos tipos diferentes de pacientes. Los diferentes subtipos de ejercicios pueden ayudar a aumentar la eficacia o permitir la participación de individuos con necesidades especiales basadas en comorbilidades.

1.- Ejercicios de resistencia

La dosis de ejercicio puede describirse mediante los denominados factores FITT, donde FITT son las siglas de Frecuencia, Intensidad, Tiempo y Tipo de actividad.

  • ¿Con qué frecuencia?

El ejercicio debe realizarse entre 3 y 5 días a la semana.

Entrenar tres veces a la semana produce efectos de entrenamiento significativos; sin embargo, entrenar 5 días a la semana con un ejercicio de menor intensidad puede ser más manejable para algunas personas. Se observan pocos beneficios adicionales con más de cinco sesiones de entrenamiento a la semana, y aumenta el riesgo de lesiones..

  • ¿Con qué intensidad?

La intensidad se refiere al ritmo al que se realiza la actividad o a la magnitud del esfuerzo requerido para realizar una actividad o ejercicio.

La intensidad puede controlarse mediante la frecuencia cardíaca en la mayoría de los pacientes, aunque algunos pueden tener una patología o estar en tratamiento farmacológico que afecte a su respuesta de la FC al ejercicio, en cuyo caso la FC no puede utilizarse para controlar la intensidad del ejercicio. El ejercicio se clasifica en tres niveles de intensidad diferentes. Estos niveles son bajo, moderado y vigoroso.

ejercicio de resistencia

  • ¿Cuánto tiempo?

Debe realizarse un total de 20-60 minutos de actividad aeróbica continua o intermitente al día. La actividad puede dividirse en un mínimo de sesiones de 10 minutos a lo largo del día. La duración del entrenamiento depende de la intensidad. Los individuos que comienzan en el extremo inferior de la banda de entrenamiento necesitan mantener el ejercicio durante más tiempo (30-60 minutos) para conseguir los efectos del entrenamiento.

  • Tipo

El ejercicio rítmico y aeróbico de intensidad al menos moderada que implique a grandes grupos musculares y requiera poca habilidad para su realización se recomienda a todos los adultos para mejorar la salud y el FRC. Otros ejercicios y deportes que requieren habilidad para realizarlos o niveles de aptitud física más elevados se recomiendan sólo para las personas que poseen la habilidad y la aptitud física adecuadas para realizar la actividad.

2.- Ejercicios de fortalecimiento

El entrenamiento de fuerza se realiza para aumentar el tejido muscular; suele consistir en ejercicios graduados que implican un entrenamiento de resistencia. El entrenamiento de fuerza puede ser de intensidad alta o moderada.

Esta modalidad aumenta la fuerza general y se presenta en tres formas: isotónica, isométrica e isocinética.

  • El isotónico consiste en movimientos dinámicos con una carga constante.
  • La isocinética implica una velocidad constante con una carga variable.
  • El isométrico implica una contracción muscular que es estática sin cambios en la longitud del músculo.

ejercicio de fortalecimiento

El entrenamiento de resistencia (RT) ha sido reconocido como un método eficaz para mejorar la fuerza muscular, la potencia y la hipertrofia, que son componentes fundamentales de la aptitud física relacionados con la calidad de vida. Las recomendaciones tradicionales de entrenamiento de resistencia sugieren una intensidad del 60-70% de 1 repetición máxima (1 RM) en los ejercitantes principiantes para mejorar la fuerza.

Sin embargo, en comparación con la ausencia de ejercicio, las cargas inferiores al 60% de 1 RM también pueden inducir ganancias de fuerza significativas en adultos mayores sanos.

Lo ideal es que un programa de entrenamiento de ejercicio se diseñe para alcanzar los objetivos individuales de salud y aptitud física en el contexto del estado de salud individual, la función y el entorno físico y social respectivo.

 

3.- Ejercicios de flexibilidad

Entrenamiento de la flexibilidad: ejercicios lentos y controlados realizados de forma gradual (normalmente en el incremento de quince a treinta segundos) que ayudan a la amplitud de movimiento en las articulaciones o series de articulaciones.

Existen tres tipos principales: estáticos, dinámicos y PNF (facilitación neuromuscular propioceptiva).

  • La estática implica posiciones mantenidas que son efectivas con poca asistencia y tiempo.
  • La dinámica implica movimientos repetitivos de rebote que producen un estiramiento muscular a lo largo del tiempo.

La FNP implica la contracción y relajación alternas de los músculos agonistas/antagonistas en articulaciones específicas que generalmente producen el mayor aumento de la flexibilidad.

Ejercicios de flexibilidad

4.- Equilibrio y coordinación

El control óptimo del equilibrio en posición vertical es un requisito esencial para el deporte, las actividades diarias y la prevención de lesiones. Por ejemplo, el deterioro del control postural se asocia a un mayor riesgo de esguince de tobillo.

Debido a esta fuerte asociación, el entrenamiento del equilibrio y la coordinación son componentes comunes de los programas de intervención profiláctica y terapéutica utilizados por los entrenadores de atletismo y otros proveedores de atención médica para tratar a los pacientes con una variedad de condiciones musculoesqueléticas.

A pesar de la eficacia del entrenamiento del equilibrio para mejorar estos resultados, los parámetros exactos necesarios para maximizar los beneficios de los programas de entrenamiento del equilibrio siguen siendo desconocidos. Un factor que ha cobrado interés últimamente es el estilo de progresión.

Por el contrario, los participantes o pacientes podrían progresar sólo después de haber demostrado un dominio constante del movimiento. Algunas pruebas sugieren que el equilibrio mejora cuando se utiliza un estilo de progresión basado en el tiempo o en las repeticiones.

 

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